23Jul 2015
A pesar de su buena fama, los suplementos vitamínicos no son pastillas mágicas

La especialista Débora Szeinman, médica del Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano de Buenos Aires, afirmó en una entrevista que  «A pesar de su fama, los multivitamínicos tampoco mejoran la memoria, no disminuyen la mortalidad y tampoco engordan, porque no tienen calorías, por lo que se trata de mitos y no de realidades».

No existen las pastillas mágicas que lo resuelvan todo. Muchas veces por cansancio, falta de energía, dolores, o para evitar enfermedades, pedimos vitaminas para “solucionar” estos síntomas. No nos damos cuenta que la posible solución es más simple: descansar, comer mejor, trabajar menos y llevar una vida saludable.

Los suplementos vitamínicos tienen mucha publicidad y son de venta libre, por esto su acceso a ellos es más fácil y sin ningún tipo de control que los supervise. En muchas ocasiones lo que generan es un efecto placebo, donde el paciente siente mejoría porque está convencido de que las pastillas le hacen bien, pero no hay pruebas científicas de ello, dijo la especialista.

Las vitaminas son sustancias orgánicas indispensables para los procesos metabólicos del organismo. Las podemos obtener mediante una dieta equilibrada y variada; ya que el cuerpo no produce por sí mismo estas sustancias, por lo que la carencia en la alimentación se traduce siempre en una alteración en el metabolismo corporal. Tanto la deficiencia como el exceso de los niveles vitamínicos corporales pueden producir enfermedades que van desde leves a graves, e incluso la muerte.

«Hay dos grandes grupos de vitaminas: Las hidrosolubles, que se disuelven en agua y deben ingerirse cotidianamente porque no se guardan en el cuerpo sino que se eliminan con la orina, como las del complejo B y la vitamina C, y las liposolubles, que sí se almacenan en el organismo y por lo tanto hay más peligro de toxicidad porque no se elimina lo que sobra, como en el caso de las vitaminas A, D, E y K», puntualizó Szeinman.

Así, hay 13 vitaminas en los seres humanos, nueve hidrosolubles (las ocho del complejo B y la C) y cuatro liposolubles, que se consumen junto con alimentos que contienen grasa y se almacenan en el hígado y los tejidos grasos, por lo que no es necesario tomarlas todos los días.

«Todos los alimentos tienen vitaminas, y si se lleva una dieta sana y variada se incorporan todas las necesarias para el correcto funcionamiento del organismo, por lo que no hacen falta los complejos multivitamínicos excepto en personas que padezcan trastornos digestivos severos y no absorban nutrientes, bebés no alimentados a teta, mujeres que busquen embarazarse, pacientes con by pass o aquellos que hacen diálisis, alcohólicos severos y veganos, para quienes sí traen beneficios», aclaró.
Te dejamos la siguiente información para cada una de las vitaminas:

Fuentes alimenticias

VITAMINAS LIPOSOLUBLES

Vitamina A:

  • Frutas de color oscuro.
  • Hortalizas de hojas verdes.
  • Yema del huevo.
  • Productos lácteos y leche enriquecidos (queso, yogur, manteca y crema de leche).
  • Hígado, carne de res y pescado.

Vitamina D:

  • Pescado (graso como el salmón, la caballa, el arenque o la perca emperador).
  • Aceites de hígado de pescado (aceite de hígado de bacalao).
  • Cereales enriquecidos.
  • Productos lácteos y leche enriquecidos (queso, yogur, manteca y crema de leche).

Vitamina E:

  • Hortalizas de hojas verdes oscuras (espinaca, brócoli, espárrago, hojas de nabo).
  • Margarina (hechas de aceite de cártamo, maíz y girasol).
  • Aceites (cártamo, maíz y girasol).
  • Mamón y mango.
  • Semillas y nueces.
  • Germen de trigo y aceite de germen de trigo.

Vitamina K:

  • Hortalizas de hoja verde oscura (brócoli, col de Bruselas, espárrago).
  • Verduras de hoja oscura (espinaca, col rizada, hojas de nabo).
  • Pescado, hígado, carne de res y huevos.

VITAMINAS HIDROSOLUBLES

Biotina:

  • Yema de huevo.
  • Vísceras (hígado, riñón).
  • Carne de cerdo.

Folato:

  • Espárragos y brócoli.
  • Levadura de la cerveza.
  • Porotos secos (moteado, blanco común, poroto, lima).
  • Cereales fortificados.
  • Hortalizas de hoja verde (espinaca y lechuga romana).
  • Naranjas y jugo de naranja.
  • Manteca de maní.
  • Germen del trigo.

Niacina (vitamina B3):

  • Panes enriquecidos y cereales fortificados.
  • Pescado (atún y peces de agua salada).
  • Carnes magras.
  • Carne de aves de corral.

Ácido pantoténico:

  • Brócoli, col rizada y otras hortalizas en la familia del repollo.
  • Legumbres y lentejas.
  • Champiñones.
  • Vísceras.
  • Carne de aves de corral.
  • Cereales de granos integrales.

Tiamina (vitamina B1):

  • Leche en polvo.
  • Pan y harina enriquecidos.
  • Carnes magras.
  • Legumbres (frijoles secos).
  • Nueces y semillas.
  • Vísceras.
  • Granos integrales.

Piroxidina (vitamina B6):

  • Banana.
  • Legumbres (frijoles secos).
  • Carne de res.
  • Carne de aves de corral.
  • Granos integrales (la molienda y el procesamiento eliminan mucha de esta vitamina).

Vitamina B12:

  • Alimentos fortificados como la leche de soya (soja).
  • Leche y productos lácteos.
  • Vísceras (hígado y riñón).
  • Carne de aves de corral.

NOTA: Las fuentes animales de vitamina B12 son absorbidas mucho mejor por el cuerpo que las vegetales.

Vitamina C (ácido ascórbico):

  • Brócoli.
  • Coles de Bruselas.
  • Cítricos.
  • Jugo de tomate.
23 de julio de 2015
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